miércoles, setiembre 26, 2007

Clase total

Es uno de los íconos del fútbol ochentoso. Primer jugador de raza negra en ser figura indiscutida de la selección holandesa, y el líder del Milan que inició sus 20 años de figuración ininterrumpida en la cúspide del fútbol europeo.
Ruud Gullit, de él se trata, debutó en 1978, como líbero, en el Haarlem, un club normalmente de mitad de tabla para abajo que incluso ese año descendió a la Segunda División.
La leyenda cuenta que previamente se había probado en el Ajax, pero que le dijeron que lo suyo no era el fútbol. Cosas que pasan en todos lados, y que muchas veces, como en este caso terminan pagándose muy caras con el “descartado” siendo figura en clásicos rivales.

En 1982, luego de clasificar, por única vez en la historia, al Haarlem para una competición continental, pasó a uno de los grandes de su país, el Feyenoord. En la temporada 1983/84 comenzó a reembolsarle con intereses al club de Rotterdam las 300.000 libras que se habían pagado por su pase, ganando la liga (después de 10 temporadas) y la Copa.
En el ´85 pasó a otro grande, el PSV Eindhoven. Para esa altura, ya era un permanente citado a la selección holandesa que pasaba sus peores años que incluyeron la no clasificación a los mundiales del ´82 y del ´86.
En el equipo de la Philips ganó las únicas dos ligas que disputó, 1985/86 y 1986/87, hecho que sin dudas configuró el empujón que hacía falta para llegar a un fútbol más importante.
En ese 1987 Silvio Berlusconi comenzó a formar el que a mi entender fue el mejor equipo de la década. Con la dirección de un ignoto Arrigo Sacchi, y una estructura basada en los 3 holandeses (Gullit, Marco Van Basten y Frank Rikjaard) y unos cuantos italianos llenos de clase (Franco Baresi y Paolo Maldini a la cabeza), el rossonero consiguió el scudetto después de 9 años, ya que el anterior campeonato ganado había sido en la temporada 78/79, previo al totonero.
Pero además ese equipo (del que debo post) representó una verdadera revolución en el Calcio. En el fútbol del catenaccio, el Milan de los holandeses era un verdadero espectáculo, aunque a fuer (?) de ser sinceros el Napoli del Dié también brindaba buen fútbol, pero dependía más de sus individualidades que del equipo. Realmente me encantaba ver jugar a ese equipo.

En 1989 Ruud consiguió su tetra particular, al ganar por cuarto año consecutivo un título, esta vez la Copa de Campeones de Europa, goleando en la final 4-0 al Steaua Bucarest (que parece que no era tan equipito y metió 2 finales de la actual UCL en 4 años), con dos goles de Gullit y dos de Van Basten.
Fue la mejor época de Gullit, en 1988 fue figura excluyente de la Holanda campeona de Europa, (incluso para algunos aún por sobre Van Basten). En la final contra la Unión Soviética anotó el gol que abrió el camino del triunfo para el equipo dirigido por el gran Rinus Michels.
Con
Michel Platini retirado y Karl Heinz Rummenige y Zico en baja, era lógico que se lo comenzara a mencionar como el máximo aspirante a conseguir el trono de Diego Maradona.
En el 89 tuvo una grave lesión en los ligamentos de la rodilla derecha que prácticamente le hizo perder toda la temporada. No obstante, llegó a Italia ´90 considerado como una de las grandes estrellas del Mundial.
Al igual que el resto de su equipo, la actuación fue decepcionante, 3 empates y una derrota fueron el saldo total de su carrera mundialista.
Las lesiones empezaron a complicarlo cada vez más, y si bien fue parte importante de los scudettos de las temporadas 91/92 y 92/93, su rol había pasado de gran estrella a acompañante de lujo.
En el 93 pasó a la Sampdoria (subcampeón europeo un año antes) donde ganó la Copa de Italia. Volvió al Milan, pero sólo jugó 8 partidos, retornando a la Samp en noviembre del ´94. En el medio, había renunciado a jugar el Mundial de Estados Unidos.
Finalmente, en el 95 pasó al Chelsea, donde volvió a jugar como líbero algunos partidos, y donde fue técnico y jugador al mismo tiempo. En 1998 después de marcar 175 goles en 465 partidos (más 17 en 66 encuentros jugados con la selección holandesa) se retiró del fútbol profesional.
Ruud Gullit fue un verdadero crack. Un volante ofensivo con una juego inteligentísimo, con mucha potencia (virtudes difíciles de encontrar en un mismo jugador), con mucho gol también, y, fundamentalmente, con una clase y una jerarquía fuera de lo común. Otro jugador que si hoy fuera profesional podría ser tranquilamente nombrado el mejor del mundo.
Para el final, como ya reservé para unos pocos fenómenos, un youtubeo más que justificado.

jueves, setiembre 20, 2007

Trivia Ochentosa Nº12

¿Quiénes son los dos jugadores que aparecen en la imagen?
No daré más pistas que las que se ven en la foto, ya que las camisetas son inconfundibles y el logo en el vértice superior izquierdo sitúa en tiempo.

LA RESPUESTA: Como varios dijeron el alemán es Felix Magath. Finalmente hubo justicia (?), y el primero que dijo Magath, Chicho de catanzaro, fue el único que descubrió que se trataba de Daniele Massaro, quien finalmente no jugó el Mundial ´86, pero sí la etapa previa, y fue uno de los campeones en España ´82

PD: ¡Qué grossas ambas casacas!

jueves, setiembre 13, 2007

Impunidad ochentosa...

...y noventosa, y dosmilosa (?) también.
La muerte de Adrián Scaserra en un Independiente-Boca no es la primera asociada al fútbol de la que tenga recuerdos, pero sí es la primera que recuerdo me haya afectado mucho.
Tal vez porque si bien yo tenía algunos años menos que Scaserra éramos de la misma generación, e incluso el vivía relativamente cerca de mi casa, aunque obviamente no lo conocía. Tal vez porque en esa época yo era un pibe que ya iba bastante seguido a al acancha junto con mi viejo.
Desde el primer momento el padre del "pibe Scaserra" (como se lo comenzó a denominar inmediatamente) dijo que el asesino había sido un policía, 22 años después no se ha identificado al homicida y la causa ya se cerró hace unos cuantos años.
Como sucede cada vez que ocurre uno de estos hechos, todos los estamentos con cierto peso en el fútbol argentino se rasgaron las vestiduras e hicieron formales juramentos de que nunca más pasaría.
En las 2 páginas que siguen (click en cada imagen para agrandar), se pueden leer las declaraciones de dos diputados del momento que habían presentdo un proyecto para intervenir la AFA (publicadas en El Gráfico 3421, del 30.04.1985)
Más allá de muchas opiniones ya anacrónicas, y algunos planteos barrileteriles, unas cuantas cosas que plantean siguen sin solución hoy, sin quenada se haya hecho al respecto.
Por último, y también en relación a la misma entrevista, presten atención a algunas patéticas opiniones del periodista, un tipo que después hizo carrera, e incluso llegó a ser director de esa misma revista que era buena, y que después de él (y algunos otros compañeros de aventuras (?)) prácticamente no existe.

lunes, setiembre 03, 2007

El Pelé Blanco

En el fútbol, como en la mayoría de las actividades, ni bien una figura se retira de la práctica activa de ese “oficio” (o incluso cuando ya tiene una trayectoria consolidada), la prensa y el público comienzan a mencionar a los sucesores de aquel.
Obviamente tal fenómeno se dio en Brasil, tras el retiro de Pelé (primero del scratch y luego del fútbol de alto nivel al pasar al Cosmos de Nueva York). Muchos fueron mencionados como los herederos de O Rei, pero fue Arthur Antunes Coimbra, ZICO, quien contó con la mayor ratificación popular para ostentar ese título.
Seguramente influyó su condición de figura del club más popular de Brasil, el Flamengo (al menos de Río, para que no se enojen los corinthianos (?)), lo que unido a sus excelentes condiciones técnicas le valió el mote de El Pelé Blanco.
Debutó en el Fla a los 18 años en 1971, y ya en 1972 había obtenido un campeonato estadual. En el Maracaná fue ídolo total y fue parte fundamental de la época más gloriosa de los rubronegros, que con Zico obtuvieron 4 Brasileiraos (1980, 82, 83 y 87), 7 campeonatos cariocas (1972, 74, 78, 79 (Especial), 81 y 86), y sus únicas Copa Libertadores e Intercontinental en 1981.
En la Libertadores la final fue contra el Cobreloa chileno, y Zico fue el autor de los 4 goles cariocas en la serie que se definió en un 3er partido jugado en el Centenario de Montevideo, mientras que en la Intercontinental el Fla goleó 3-0 al Liverpool.
A esa altura Zico ya era considerado uno de los 3 o 4 mejores jugadores del mundo, junto a Michel Platini, Karl Heinz Rummenigge, y, en menor medida todavía, Diego Maradona.
A nivel selecciones, ya había jugado en Argentina ´78, donde Brasil fue tercero y Zico jugó poco ya que había llegado lesionado a la Copa. Marcó sólo un gol, de penal, en el 3-0 a Perú.
España ´82 parecía tener todos los condimentos para ser el gran Mundial del amigo Arthur (?). Y el inicio de la competencia hacía creer que la predicción se cumpliría. La formación dirigida por el gran Telé Santana daba espectáculo y conseguía excelentes resultados en dosis iguales. Era el equipo de Falcao, Toninho Cerezo, Junior, Socrates, Eder y el finado Dirceu, entre otros.
Tres victorias en primera fase (2-1 a la URSS, 4-1 a Escocia y 4-0 a Nueva Zelanda), con 3 goles del Pelé blanco, y una clara victoria por 3-1 frente a Argentina en el inicio de la segunda fase (con otro gol del homenajeado de este post), daban la apariencia de un camino seguro a la final.
Pero a esa generación brasilera siempre le aparecía un pero; y esa vez ese obstáculo tuvo dos nombres propios: Italia y Paolo Rossi. En un partido impresionante jugado en el Sarría (el viejo estadio del Espanyol de Barcelona), el renacido (?) Paolo le clavó 3 pepas al impresentable Valdir Peres y el 3-2 final a favor de la azzurra dejó a la brasileros viendo como los jugadores de Enzo Bearzot conseguían el Tri.
Esa fue la gran oportunidad desaprovechada por Zico. Al siguiente mundial, en México ´86, llegaría con 33 años y ya más como figura de peso en el plantel, pero no como estrella del equipo. Un scratch menos lujoso que el que se había visto en España, no obstante consiguió llegar a Cuartos de Final con 4 partidos ganados sobre 4 jugados, con 9 goles a favor y ninguno en contra.
Pero nuevamente la verdeamarelha se quedó en veremos. La Francia que venía de ser campeona europea en 1984 eliminó al equipo nuevamente dirigido por Telé luego de un empate en un gol, y de una definición por penales que terminó 4-3 en favor de les bleus. Zico convirtió su penal en la definición pero había errado uno durante el juego que hubiera evitado esa definición, y se despidió de la Copa sin haber marcado un solo tanto.
Fue su despedida de la selección en la que jamás consiguió un título oficial, ni siquiera una Copa América, sin embargo marcó 66 goles en 88 partidos con el scratch, siendo sólo superado posteriormente por Romario y Ronaldo.
A nivel de clubes en 1983 pasó al fútbol italiano. El Udinese intentó hacer alrededor de Zico lo que el Napoli haría con Maradona, pero los resultados no fueron ni siquiera parecidos. Si bien Zico tuvo una muy buena primera temporada con 19 goles marcados en 30 fechas, los friulanos a lo máximo que llegaron fue a un 9º puesto en la temporada 83/84.
Volvió al Fla, donde como ya dijéramos ganó otro campeonato brasilero. En 1991 después de un intervalo de 2 años en que se desempeñó como Secretario de Deportes de Fernando Collor de Mello, regresó a las canchas para jugar en la naciente J League con el Kashima Antlers. En Japón fue ídolo, portada de videojuegos y el entrenador del seleccionado nacional en Alemania 2006.
Según algunos convirtió 729 goles en 1046 partidos, según otros 799 aunque hay que señalar que le cuentan hasta los goles que metió en la selección senior. Como sea, el tipo es el máximo goleador de la historia del Flamengo con más de 600 goles, y esa cifra es difícil de convertir hasta en los fichines (?)
Volviendo al inicio, Zico fue consagrado como el sucesor de Pelé, para algunos lo fue, para otros no, lo que es cierto es que hasta la aparición de Romario y Ronaldo ocupó indiscutiblemente ese sitial.
Por cuestiones ideológicas (?) siempre preferí al Doctor Socrates. Me gustaba más su estilo de juego, y fundamentalmente me caía mejor. Zico daba una imagen más pedante y antiargentina (?). Lo cierto es que se trató de un jugador de la putamadre, al que algunos acusarán injustamente de pechofrío, pero que tuvo una calidad que no se compra en ningún lado, ni tampoco se aprende.